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Nuestra historia

Cuando recibes el pinchazo de la vacuna, sería increible si pudieras, con solo pulsar el móbil, donar una vacunación a alguien más desfavorecido en algún otro lugar del mundo.

Si uno usase lo mejor de las plataformas de pago digital, las campañas de redes sociales y los pósteres de siempre, ¿sería posible crear un movimiento global para brindar vacunas a otros?

Ya que el mundo necesita que todo el mundo se vacune contra la COVID-19, era precisa una iniciativa como Vaccine Forward.

Hace años, Elisabeth Thand Ringqvist trabajó para la Alianza Global para Vacunas e Inmunización (GAVI) esbozando el plan de lanzamiento de su programa Pneumococcal AMC para economías de ingresos bajos y medios. Mirando atrás, se dio cuenta de que las soluciones en las que el equipo había estado trabajando en aquel momento para otras vacunas probablemente todavía serían aplicables al programa de vacunación de la COVID-19. Sin los fondos para vacunar a todas las personas, incluso a las personas de los países más pobres, miles de millones seguirán viviendo con restricciones y sus economías seguirán estancadas. El virus también podría continuar propagándose e incluso mutar hacia variedades cada vez más letales.

Elisabeth pasó el gélido fin de semana de Año Nuevo investigando sobre el tema y descubrió que en realidad no había muchas iniciativas de recaudación de fondos para la vacuna de la COVID-19, y las que encontró estaban dirigidas principalmente a grandes donantes. Pudo ver también que estos programas estaban pasando por alto el poder financiero de la sociedad civil para poner fin a la pandemia.

Elisabeth acudió a varios amigos de distintos campos para evaluar las opciones. Concluyeron que el mejor enfoque sería la fundación de una nueva organización sin ánimo de lucro para ese propósito, estructurándola como una startup. Una semana después, Elisabeth había conseguido reunir a 20 personas, entre profesionales y estudiantes de disciplinas tales como el diseño, publicidad, gestión de campañas, educación, ciencias de la salud y desarrollo integral, entre otros. A pesar de trabajar por las noches y durante los fines de semana, con trabajo y familia a la que cuidar, todos lucían sus más grandes sonrisas, destilando la energía positiva de ser parte de un grupo capaz de resolver un gran problema real en el mundo.

45 días después, Vaccine Forward dijo: Hello World!